El sector energético atraviesa un momento de recalibración profunda. Lo que antes eran promesas lejanas, como las baterías de sodio o la masificación de los vehículos eléctricos, hoy son realidades que desafían los modelos tradicionales.
En este nuevo episodio de Aquí se habla de Energía, Ricardo Sierra, CEO de Celsia, Gonzalo Velásquez, líder de Mercadeo y Comunicaciones, y Simón Pérez, se reunieron nuevamente para analizar las tendencias planteadas en 2025: ¿cuáles se cumplieron? ¿cuántas no? ¿qué avances hubo?
Y volvieron a tirar las cartas sobre la mesa para analizar las tendencias y expectativas que marcarán el rumbo de la energía en el 2026. ¡Se habló de todo!: Del boom de las baterías para almacenamiento solar, el posible decrecimiento de la energía solar, el acecho de los robots humanoides, el futuro de la energía nuclear, el protagonismo de la confiabilidad y la digitalización inminente de los usuarios.
El 2026 se perfila como el año donde la ilusión del laboratorio finalmente se enfrenta al rigor del mercado global.
¿Qué pasó con algunas de las predicciones de 2025 y que viene para el 2026? Te dejamos cinco puntos clave.
1.El declive del hidrógeno en movilidad: Los datos del mercado han sido “contundentes”. Mientras que los vehículos eléctricos crecen por encima del 20%, el hidrógeno en movilidad ligera ha sufrido una “cancelación masiva” , especialmente en Europa. La apuesta ahora es clara: la batería ganó la carrera de la eficiencia frente a la molécula en el transporte.
2.La revolución de las baterías de sodio: La entrada en producción masiva de baterías de sodio por parte de gigantes como CATL promete costos “bastante más baratos que los de litio”, según advierte Ricardo. Esta tecnología es ideal para movilidad y almacenamiento estacionario en climas fríos.
3.IA y el desafío de los data centers: La inteligencia artificial se convierte en “super consumidor” que genera presiones de demanda masivas, con consultas que consumen diez veces más energía que una búsqueda tradicional. En lugares como Texas, EEUU, las solicitudes de conexión de consumo se multiplicaron por cuatro, obligando a los centros de datos a traer su propia solución de generación y transmisión.
4.Llegada de robots humanoides: Estos no sólo son una revolución industrial, sino energética. Un solo robot puede consumir 360 kilovatios hora al mes, lo que equivale a un “hogar de muy buen consumo”, abriendo una fuente inesperada de crecimiento de la demanda eléctrica.
5.La confiabilidad: el nuevo protagonista: Tras las crisis energéticas en diversas regiones, la sostenibilidad ya no puede caminar sola. La confiabilidad, según Gonzalo, ha pasado de ser la “invitada que estaba en el cuarto de al lado a ser la protagonista”. Esto obliga a mirar con “ojos distintos” a las energías térmicas y a cualquier fuente que garantice disponibilidad constante.
6.Disminución en el ritmo de instalaciones solares: Por primera vez en la historia reciente, se predice que las nuevas adiciones de capacidad solar anuales van a disminuir en comparación con los años anteriores por restricciones en China por lo que Ricardo Sierra apuesta a que “más del 50% de los parques solares vendrán con baterías”.
Conclusión
El año 2026 marcará el paso de una “transición con seguridad”. La industria ha aprendido que, aunque la ciencia avance, “esta industria es muy lenta para adoptar tecnologías” debido a los ciclos de capital.
Así que con el aumento de más paneles solares en empresas y hogares y la digitalización acelerando el papel del prosumidor, el sistema eléctrico se vuelve cada vez más distribuido. La gran lección es que no basta con que la energía sea limpia: “es muy bueno que sea limpia, pero es muy bueno que tengamos energía”.
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