En esta conversación, Nicolás de Narváez —Head de Energía y Transición Energética de Brookfield en Latinoamérica— ofrece una visión estratégica sobre cómo los fondos globales están movilizando capital para acelerar la transición energética, el rol de Colombia en ese mapa y la importancia de las alianzas entre inversionistas globales y empresas del país.
Su narrativa combina negocio, sostenibilidad, tecnología, talento y gobernanza, situando la descarbonización como una oportunidad estructural para América Latina.
Te dejamos 5 puntos clave para que te conectes con esta charla.
1. El motor de la transición energética es la movilización de capital
De Narváez resalta que la descarbonización global requiere un esfuerzo financiero sin precedentes: “Se necesitan más de 150 trillones de dólares en estas próximas tres décadas” para lograr las metas climáticas, y por eso los inversionistas privados son un actor fundamental.
Brookfield ha creado fondos específicos para acelerar esa inversión, incluyendo el fondo catalítico que impulsó la creación de Atera, nueva compañía de eficiencia energética en alianza con Celsia.
2. La transición energética no es igual para todos los países
Nicolás reitera que los retos varían según el contexto: “La transición energética no es blanco o negro y no todos los países tienen los mismos retos”, dice a la vez que enfatiza que Colombia, con un sistema eléctrico “prácticamente verde”, requiere un enfoque distinto al de países con altas emisiones.
3. Colombia es atractiva para inversión cuando hay estabilidad
Sobre el ambiente de negocios afirma que lo esencial es la certidumbre: “La respuesta es muy fácil: estabilidad en las reglas del juego.” La confianza —dice— es lo que habilita apuestas de largo plazo.
4. El valor de las alianzas estratégicas y las mejores prácticas globales
De Narváez afirma que los inversionistas internacionales aportan a nuestro país experiencia acumulada en otras geografías: “Traemos mejores prácticas de mercados donde llevamos operando mucho tiempo… qué cosas han funcionado y qué cosas no.” Esto incluye financiamiento sofisticado, estándares de seguridad y aprendizaje técnico de otros portafolios.
5. El talento humano es un habilitador crítico
Nicolás destaca la calidad de los equipos como un activo estratégico para competir globalmente: “Nos ha sorprendido muy positivamente el talento y la cohesión del equipo… Colombia tiene un talento espectacular.” Advierte que es vital retenerlo y cultivarlo para aprovechar el capital y acelerar la transición energética.
En conclusión, Nicolás de Narváez plantea que la transición energética requiere capital, visión de largo plazo y alianzas entre empresas locales y actores globales capaces de traer mejores prácticas, tecnología y financiamiento. Colombia tiene ventajas estructurales —recursos naturales, un sistema eléctrico verde y talento extraordinario— pero su competitividad depende de algo simple y poderoso: estabilidad en las reglas del juego. Si el país logra consolidarla, puede atraer mayores inversiones, acelerar la descarbonización y convertirse en un referente regional en soluciones detrás del medidor y transición energética.
Nuestro invitado
Nicolás De Narváez tiene una Maestría en Administración de Empresas (MBA) de la Universidad de Duke y es egresado de Administración de Empresas del Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA).
Antes de incorporarse a Brookfield en 2021, Nicolás trabajó en Goldman Sachs, donde se encargaba de la ejecución de transacciones en Latinoamérica, y en Bank of América.
Sus recomendados
· Libros: Start with why de Simon Sinek y The Billionaire Who Wasn’t.
· Pódcast Acquired con Ben Gilbert y David Rosenthal.
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