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19 · 10 · 2026

Hay un cobro en tu factura de energía que puedes prevenir

Hay un cobro en tu factura de energía que puedes prevenir

Llega la factura de energía, la revisas y encuentras un cobro por transporte de energía reactiva en exceso.

Y probablemente piensas:

¿De dónde salió esto?

La realidad es que ese cobro no apareció de un día para otro. Se fue acumulando hora tras hora, durante días, hasta convertirse en un cargo que ves reflejado en tu factura.

La buena noticia es que puedes prevenirlo.

Para entenderlo fácil, piensa en una cerveza

La energía activa es la cerveza: es la que realmente aprovechas para hacer funcionar tus equipos.

La energía reactiva es la espuma: no hace el trabajo útil, pero ocupa espacio y también tiene que viajar por la red.

Cuando hay demasiada espuma, necesitas más espacio para transportar la misma cerveza.

Con la energía pasa algo parecido: cuando la reactiva está fuera de control, puede generar sobrecostos y afectar el desempeño de tu sistema eléctrico. 

¿De dónde viene?

La energía reactiva puede ser inductiva, asociada principalmente a motores, transformadores y otras cargas.

También puede ser capacitiva, por ejemplo, por bancos de condensadores, determinadas condiciones de operación, cargas livianas o sistemas solares.

Y aquí está el punto importante:

No basta con mirar la factura una vez al mes.

El comportamiento de la energía reactiva se mide hora a hora. Por eso, un promedio mensual aparentemente normal puede esconder momentos en los que tu instalación sí estuvo generando excesos.

Además, si el problema se mantiene, el factor M puede hacer que el costo aumente progresivamente. Este cobro está establecido en el anexo general de la Resolución CREG 015 de 2018, con las modificaciones de las resoluciones CREG 199 de 2019 y 195 de 2020.

¿Qué puede estar pasando en tu empresa?

Un exceso de energía reactiva no solo puede convertirse en un cobro.

También puede estar relacionado con:

  • Mayor calentamiento de conductores y transformadores.
  • Pérdidas adicionales en la instalación.
  • Caídas de tensión.
  • Menor capacidad disponible.
  • Sobretensiones o resonancias.
  • Desgaste prematuro de equipos.
  • Bancos de condensadores mal dimensionados o desajustados.

En otras palabras:Lo que empieza como un cobro en la factura puede ser una señal de que algo en tu sistema eléctrico necesita atención.

Entonces, ¿qué puedes hacer?

Lo primero es detectar el problema antes de que llegue la factura.

En Celsia podemos acompañarte a revisar el comportamiento de tu energía reactiva, identificar las causas y encontrar oportunidades de mejora.

Desde la revisión de tus registros de medida y facturación hasta el diagnóstico de tu sistema eléctrico y el monitoreo de su comportamiento.

Porque controlar la energía reactiva no se trata solamente de evitar un cobro.

Se trata de tener una instalación más eficiente, confiable y preparada para las necesidades de tu empresa.

Entender tu energía también es hacer crecer tu empresa

En Celsia te acompañamos a entender, gestionar y optimizar tu energía, para que puedas tomar mejores decisiones y concentrarte en lo que realmente importa: hacer crecer tu negocio.

Porque cuando la energía trabaja contigo, tu empresa gana.